En el marco del Plan de Saneamiento Urbano, el Municipio continúa fortaleciendo las acciones destinadas al ordenamiento de la ciudad mediante inspecciones en talleres automotores, intervenciones en la vía pública y la atención de denuncias.
El Municipio continúa profundizando las políticas públicas destinadas al saneamiento urbano a través de un esquema integral de inspecciones, controles e intervenciones que permiten recuperar espacios públicos, promover el cumplimiento de la normativa vigente y fortalecer el cuidado del ambiente.
En ese marco, y en cumplimiento de la Ordenanza Municipal 2626, durante el mes de julio se secuestraron 26 vehículos, se notificó a los responsables de otros 140 rodados para que regularicen su situación y se avanzó en el ordenamiento de distintos sectores de la ciudad.
A través de un trabajo articulado entre las áreas de Tránsito, Ambiente y Comercio, se realizaron inspecciones en talleres automotores con el objetivo de verificar el cumplimiento de la normativa vigente y prevenir situaciones que puedan afectar el ambiente, la seguridad vial y la convivencia entre vecinos.
Durante los operativos se detectó la presencia de vehículos fuera de uso, chatarra y residuos ferrosos acumulados tanto dentro de los establecimientos como sobre la vía pública. En los casos previstos por la normativa vigente se procedió al secuestro y retiro de los rodados. Las inspecciones alcanzaron talleres ubicados en las calles Rivadavia, 25 de Mayo, Alfonsina Storni, Gobernador Paz, Finocchio, Don Bosco y Resistencia, entre otros sectores de la ciudad.
Estas acciones forman parte de una estrategia integral destinada a recuperar el espacio público mediante el retiro de vehículos abandonados, carrocerías y residuos ferrosos que generan contaminación, afectan la circulación y deterioran el entorno urbano.

En forma complementaria, el Municipio continúa interviniendo en distintos domicilios y sectores de la ciudad a partir de denuncias recibidas a través de la línea municipal 147, una herramienta que permite canalizar los reclamos de las vecinas y vecinos y actuar con rapidez frente a situaciones que comprometen el ordenamiento urbano.
En cada intervención se prioriza la notificación a las personas responsables para que regularicen la situación y, cuando ello no ocurre, se avanza con las acciones previstas en la normativa vigente, incluyendo la aplicación de sanciones y el retiro de los vehículos en los casos que corresponda.
El Plan de Saneamiento Urbano constituye una política pública permanente que combina tareas de fiscalización, prevención y recuperación ambiental, con el objetivo de construir una ciudad más limpia, ordenada y segura para toda la comunidad.





