El 13 de noviembre, se procederá al remate de varios bienes de la planta donde funcionaba Aires del Sur, ubicada en calle Tomas Bridge 2875, en el marco de la causa que por quiebra lleva adelante el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial, de Río Grande, a cargo del juez Horacio Boccardo.
El remate lo llevará adelante el martillero público Raúl Dinatale, a partir de las 9:30 horas en el predio donde funcionaba la planta. En total son 30 lotes los que se pondrán a remate, con precios base y que constan de productos, de materia prima y de insumos para la elaboración de los equipos de aire acondicionado que fabricaba la empresa.
Uno de los lotes corresponde a 269 unidades de equipos ya terminados, de distintas características, con una base unitaria de 200 mil pesos cada uno; otro lote corresponde a 26 pallets con compresores buenos, con una base de más de 13 millones de pesos y otros 3 pallets con compresores malos con una base de 140 mil pesos.
Varillas de plata para soldar, estaño nuevos en lingote, cajón con válvulas, cobre en rollos, pallets con aluminio, pallets con plásticos, pallets con controles remoto; conforman otros de los bienes que, serán subastados el viernes 13 de noviembre.
En la convocatoria de la subastas, el juez Horacio Boccardo estableció que los días 10, 11 y 12 de noviembre, entre las 10:00 y las 15:00 horas; los interesados podrán acceder a la exhibición de los bienes que serán rematados, previa coordinación con el martillero que estará a cargo de la medida.
Cabe recordar que el pasado 19 de mayo, el Juzgado Civil y Comercial de Río Grande declaró la quiebra de Aires del Sur (ADS). La empresa atravesaba una crisis “estructural”, marcada por “un modelo de financiamiento comercial deficitario, agravado por las condiciones del mercado desde fines de 2023”.
La quiebra fue pedida por el propio directorio de ADS, presidido por Roberto Ángel Ceretti, quien asumió en noviembre de 2025 y presentó la solicitud de quiebra en febrero de este año. En su presentación judicial, el empresario describió que la empresa estaba bajo un “estado de cesación de pagos actual, generalizado e irreversible”.





