El abogado Francisco Gimenez ganó una demanda contra el Banco Santander, por un monto de 22 millones de pesos, que deberán ser pagados en concepto de daño moral y daños punitivos; al haber sido perjudicado por una errónea inclusión de esa entidad bancaria como deudor moroso, información que comunicada al Banco Central de la República Argentina.
El abogado, ganó en primera instancia a demanda, la que fue apelada ante la Sala Civil de la Cámara de Apelaciones de Río Grande, la que no sólo se pronunció confirmando la sentencia, sino que además aumentó el monto que fue fijado para el pago del daño moral y daño punitivo.
El caso fue tramitado mediante expediente caratulado “Gimenez Francisco Javier c/ Banco Santander Argentina SA s/ daños y perjuicios (ley 24.240)”. La resolución 92/2026 fue por unanimidad de los integrantes de la Cámara de Apelaciones, jueces Daniel Osvaldo Satini, Francisco Cappelotti y Luciana Mará Gutíerrez.
En su voto, el juez Satini señaló que en la causa no está controvertido que el Banco Santander procedió a informar al Banco Central de la República Argentina una calificación morosa del abogado, sustentada en una deuda inexistente, la cual posteriormente fue incorporada y difundida a través de los sistemas de información y consulta crediticia.
El Magistrado subrayó que la conducta asumida por la entidad bancaria, con posterioridad, se caracterizó por una absoluta apatía e indiferencia, aun teniendo conocimiento de la inexactitud de la información. “Ello permite calificar su obrar como gravemente reprochable y peyorativo respecto de la persona” del doctor Francisco Giménez.
El juez Satini puntualizó que “el silencio de la entidad demandada redundó en el agravamiento de la situación de riesgo crediticio del actor, al haber sido registrado en nivel 5 (deudor irrecuperable), con la consecuente afectación de su perfil económico y de su aptitud de acceso al crédito”.
“Va de suyo que, al no haber acreditado ni justificado la entidad demandada la existencia de la deuda, se configura un claro incumplimiento no solo de los deberes de información y de protección de los intereses económicos del actor, sino también un trato desaprensivo hacia su persona”, indica el voto del juez Satini al que adhirieron en su totalidad los jueces Cappelotti y Gutíerrez.
Entre los problemas padecidos por el doctor Gimenez, se enumeran:
-Múltiples inconvenientes que debió afrontar durante viajes al exterior, los que pudieron constatar testigos aportados a la causa.
-No pudo acceder a un programa del Banco Galicia SA destinado a los profesionales inscriptos en el Colegio de Abogados de Río Grande.
-La frustración de una operación de compraventa de un automotor de alta gama.





