En el marco del plan de obras para llevar la terminal a estándares internacionales, se pusieron en marcha las tareas operativas destinadas a reemplazar el sistema de defensas del muelle principal.
Esta obra se realizará con fondos propios, más de 2,5 millones de dólares, generados mediante el ahorro de la operatoria del puerto, y contempla el recambio total de 75 defensas que llegarán a partir de diciembre, acondicionado los sectores donde se realizará el recambio, avanzando el mantenimiento de los sectores de apoyo y la puesta a punto de los anclajes que sostendrán las nuevas unidades, en un esquema diseñado para avanzar en el recambio de equipos sin afectar la operatoria durante la temporada.
Las tareas se desarrollan de cara a una temporada de cruceros récord que comenzó el pasado 14 de septiembre, y cuenta con más de 550 recaladas confirmadas.
De esta manera, el puerto se prepara para recibir a los turistas con una infraestructura renovada y mejores estándares de seguridad y mantenimiento para los cruceristas.
Muelle de Catamaranes
El plan de modernización del Puerto de Ushuaia avanza además en las tareas de reparación y adecuación provisoria del Muelle de Catamaranes, en paralelo al desarrollo del proyecto ejecutivo para la construcción de un nuevo muelle de hormigón, cuya licitación se anunciará en las próximas semanas.
Asimismo, y con el objetivo de recuperar espacios operativos, se ejecutan las labores necesarias para el reflotamiento y traslado del Dique Flotante Yerba-3, una maniobra clave para liberar el Sitio 1 del Muelle Comercial.
Por otro lado, se impulsan mejoras sustanciales en los servicios críticos de la terminal. Se adjudicó el acondicionamiento integral de la cisterna de agua para consumo, que permitirá obtener, por primera vez en la historia del puerto, la certificación oficial de potabilidad del suministro destinado a los buques, y se encuentra en curso la licitación para renovar de manera integral el sistema eléctrico y de provisión de agua potable.
En la misma línea, se completaron tareas esenciales de mantenimiento como demarcación de espacios de circulación de pasajeros y vehículos, y recuperación de instalaciones al servicio de los pasajeros, tras años de desidia.
Con el conjunto de inversiones en marcha, el puerto apunta a consolidar un salto cualitativo en su infraestructura, con el objetivo central de llevar a la terminal a estándares internacionales de operatividad, seguridad y eficiencia logística.





