Autoridades del Ministerio de Salud de la Nación participaron de la entrega de diplomas a 113 profesionales de enfermería que aprobaron los exámenes de las especialidades de Atención del Paciente Crítico Pediátrico, Atención del Paciente Crítico Neonatal, Atención del Paciente Crítico Adulto y Salud Materno Infantil y del Adolescente. Los certificados obtenidos tienen una validez de 5 años y existe la posibilidad de revalidarlos de forma quinquenal según la reglamentación vigente.
Para acceder a la certificación, los postulantes debieron acreditar al menos cinco años de graduados en una universidad reconocida y tres años consecutivos e inmediatos de ejercicio en la especialidad solicitada. La experiencia profesional debía contemplar una carga mínima de 20 horas semanales y 200 días de actividad por año calendario. Los profesionales que cumplieron los requisitos de antecedentes debieron aprobar, además, un examen teórico-práctico que se realizó el 7 y 8 de octubre en el salón auditorio del Hospital Garrahan.
El desarrollo de esta instancia evaluativa forma parte de las acciones de rectoría y gobernanza del Ministerio de Salud de la Nación orientadas a jerarquizar la formación de los licenciados en enfermería y reconocer competencias específicas para el desempeño profesional. La certificación en estas especialidades contribuye al desarrollo de perfiles capacitados para responder a las necesidades de atención de pacientes críticos y de salud materno infantil y del adolescente, y a sostener la calidad y seguridad de la atención.
En materia de formación de posgrado, durante la actual gestión se amplió la oferta de residencias de enfermería en especialidades críticas y, este año, se cubrieron todas las vacantes disponibles en la primera instancia de adjudicación. Estas acciones, junto con la certificación de especialidades, forman parte de una política orientada a fortalecer la formación y el reconocimiento de competencias profesionales para responder a las necesidades de atención del sistema sanitario.
Técnicos en emergencias sanitarias
Mediante el Decreto 1252/2026, el Gobierno nacional reconoció oficialmente el trabajo de los Técnicos Universitarios en Emergencia de Salud como actividad de colaboración de la medicina y la odontología, incorporándolos al listado incluido en el artículo 42 de la Ley Nº 17.132. El objetivo de esta medida es jerarquizar su trabajo dentro del sistema de salud y homogeneizar la red de atención de urgencias en todo el país,
La iniciativa responde a una demanda histórica del sector y cuenta con el aval técnico de la Asociación de Facultades de Ciencias Médicas de la República Argentina (AFACIMERA). Permitirá dar un marco de previsibilidad legal a los profesionales que desempeñan sus tareas en escenarios dinámicos, de alta complejidad y riesgo, y que son integrantes más de la primera línea de respuesta ante situaciones críticas de salud.
La atención prehospitalaria ante situaciones de urgencia y emergencia constituyen un recurso estratégico del sistema sanitario. En ese sentido, una intervención profesional rápida y coordinada impacta de forma directa en la reducción de la morbimortalidad evitable y asegura la continuidad asistencial.
Cabe aclarar que la nueva normativa fija pautas para garantizar una correcta atención y aporta seguridad tanto a los trabajadores como a los pacientes. Así, sostiene que el ejercicio de la actividad queda reservado estrictamente para aquellos profesionales que cuenten con un título universitario oficial emitido por instituciones reconocidas. Además, estipula que los Técnicos Universitarios en Emergencias de Salud desempeñarán sus funciones únicamente bajo supervisión médica directa o indirecta, en unidades móviles sanitarias habilitadas y equipadas con tecnología destinada para tal fin, garantizando la seguridad del paciente.
Con esta iniciativa, el Gobierno nacional reafirma su compromiso con la modernización del sistema sanitario, impulsando nuevas actividades de colaboración de manera segura y adaptadas a los escenarios de alta complejidad que demandan las emergencias. Asimismo, fomenta acciones de jerarquización de los trabajadores de la salud con un respaldo normativo claro y previsible.





