(Por Redacción Surtidores).- El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, anunció la implementación de un esquema excepcional para estabilizar los precios de los combustibles en el mercado local. La medida consiste en la creación de un “buffer” o colchón de precios que se extenderá por un período de hasta 45 días, durante el cual la compañía evitará trasladar al consumidor final las fluctuaciones del Brent.
La decisión, que comenzó a regir de manera inmediata, se enmarca en la escalada de tensiones en Medio Oriente, un factor que impactó con fuerza en la cotización internacional del petróleo. Frente a este escenario, la petrolera optó por una estrategia orientada a la previsibilidad, buscando amortiguar los efectos de la volatilidad externa sobre el mercado doméstico.
La petrolera aseguró que aplicará su esquema de promedios móviles para atenuar la volatilidad internacional y evitar traslados bruscos al surtidor. Solo un alza sostenida del barril podría impactar en los precios, y sería de manera gradual.
Desde la empresa señalaron que, durante este período, los precios en el surtidor se mantendrán “aproximadamente estables”, independientemente de las variaciones que registre el crudo a nivel global. Se trata de una decisión que implica absorber temporalmente los desfasajes de costos, en un intento por evitar sobresaltos en el consumo y sostener la actividad.
La medida también responde a una lógica de posicionamiento estratégico. Según explicaron, desde el inicio del conflicto, la compañía evitó adoptar conductas especulativas frente a la volatilidad del mercado internacional. En cambio, priorizó una visión de largo plazo, orientada a generar valor sostenido y consolidar su vínculo con los consumidores.
Este enfoque busca, además, reforzar la confianza del público en un escenario donde la incertidumbre global puede traducirse rápidamente en tensiones locales. En ese sentido, la petrolera destacó que el objetivo central es “cuidar la demanda”, entendiendo que el comportamiento del consumo es clave para la estabilidad del sector y para el funcionamiento de la cadena energética en su conjunto.
El presidente de la compañía, Horacio Marín, ratificó que el uso de micropricing y el monitoreo en tiempo real permiten ajustar los valores de forma granular, desestimando las versiones sobre ajustes uniformes en toda la red.
Al mismo tiempo, la empresa remarcó que opera dentro de una economía de libre mercado, donde las decisiones comerciales se definen en función de la oferta y la demanda. Bajo esta premisa, el establecimiento del “buffer” se presenta como una herramienta coyuntural para acompañar a los clientes en un contexto adverso, sin perder de vista la sustentabilidad del negocio.
Analistas consultados por Surtidores afirmaron que la decisión de YPF seguramente influirá en el comportamiento del resto de las compañías del sector, que deberán definir sus propias estrategias frente a un escenario de precios contenidos por el principal actor del mercado. Este factor agrega un componente adicional de competencia y coordinación implícita en la dinámica de precios.





