Un fuerte cruce protagonizan por estas horas la gobernadora Rosana Bertone y el intendente Walter Vuoto, que fue desencadenado por un pedido de audiencia que éste último le hizo a la Mandataria, preocupado por el atraso en el envío de la coparticipación. En una carta la Gobernadora le explicó que no lo atenderá hasta que no pueda ocupar su despacho en Casa de Gobierno, en tanto, Vuoto dijo que la Mandataria le respondió con “una sucesión de chicanas políticas que considero una falta de respeto a los vecinos de nuestra ciudad”.
El 19 de abril el intendente Walter Vuoto remitió una nota formal a la gobernadora Rosana Bertone, porque no le atendía las sucesivas llamadas telefónicas que le hizo. Como respuesta, la Mandataria dijo que lo recibirá, como corresponde, en Casa de Gobierno, pero cuando pueda acceder a la misma y recordó que allí persiste una medida de fuerza ilegal que el Intendente avaló con su presencia.
En la carta la Mandataria le explica además que en su casa particular atendió a algunas personas, “pero prefiero reservar ese espacio para personas que gozan de mi confianza, tienen palabra y cumplen con los acuerdos”; en una clara crítica a la decisión de Vuoto de dejar de respaldarla en las medidas que fueron adoptadas en enero y que lo tuvieron al propio Intendente en persona, en una conferencia de prensa donde se anunció el impacto que iban a tener las leyes que los gremios piden que sean derogadas.
En tanto, el intendente Walter Vuoto explicó que el “pedido de una reunión urgente tiene como prioridades la resolución del conflicto, a partir del diálogo para recuperar la paz social y conocer las razones por las cuales en estos últimos dos meses la deuda de coparticipación superó los 70 millones de pesos, poniendo en riesgo el próximo pago de los salarios a los empleados municipales, el cumplimiento mensual con el IPAUSS, y la cancelación de servicios públicos esenciales”.





