Esta madrugada regresó a Río Grande, para estar con toda su familia, Nicolás Brizuela, el joven que sufrió en noviembre del año pasado una fuerte descarga eléctrica en la usina. Ahora seguirá su proceso de recuperación en casa.
En un vuelo especialmente autorizado, que se realizo durante la madrugada, arribó a Río Grande Nicolás Brizuela, junto a su padre, con quien estaba en la ciudad de Buenos Aires desde noviembre del año pasado, cuando debió ser derivado de urgencia, por la gravedad de las heridas sufridas por una fuerte descarga eléctrica.
Escoltado por un patrullero de la Policía de la Provincia, para cumplir con el protocolo de seguridad sanitaria y la cuarentena obligada, Nicolás llegó a su domicilio donde lo esperaban su madre y sus hermanos, quienes lo recibieron colocando un gran letrero en el frente de la vivienda con la leyenda: “El amor de la familia es para siempre Bienvenido!”.
Durante los seis meses que estuvo en cuidados intensivos en una clínica de Buenos Aires, Nicolás demostró una recuperación constante, tal es así que a mediados de abril los médicos le dieron el alta provisoria, dejando las instalaciones sanitarias, lo que le permitió seguir el tratamiento cada quince días, mientras permanecía alojado en un hotel.
Con el correr de los días, los facultativos entendieron que era posible que el joven pudiera volver a Río Grande, para seguir con el tratamiento junto a toda su familia, una situación que no es menor.
Cabe recordar que el accidente ocurrió el 19 de noviembre de 2019, cuando Nicolás Brizuela estaba realizando trabajos de mantenimiento eléctrico en el interior de una celda de la Usina – ubicada sobre la calle Islas Malvinas.
En un instante, recibió una descarga de más de 13 mil voltios que lo dejó en una situación sumamente crítica de su salud. La descarga le comprometió el brazo derecho y le produjo quemaduras en el rostro.
Foto: Video captado por el portal Del Fuego Noticias





