miércoles 22 de mayo
de 2024

Juan María Traverso: La despedida a un múltiple campeón

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Juan María Traverso, el piloto más popular del automovilismo argentino, falleció este sábado 11 de mayo, a los 73 años. La noticia fue confirmada por la Asociación Argentina de Volantes, la entidad que impulsaba el Flaco. Traverso luchaba contra el cáncer desde hacía algunos años.

“Descansa en paz Juan Maria Traverso, el ídolo máximo del automovilismo argentino. En cada autódromo del país tu nombre estará siempre en el recuerdo. Desde la Asociación Argentina de Volantes, entidad de la que fuiste presidente hasta el último día, le enviamos condolencias a todos los que alguna vez conocieron a Juan María Traverso”, comunicó la AAV.

Juan María Traverso (nacido en Ramallo, el 28 de diciembre de 1950) fue reconocido a nivel nacional por sus participaciones en las más importantes categorías argentinas. Obtuvo 16 campeonatos y 7 subcampeonatos en sus 34 años de trayectoria. Compitió en categorías como el Turismo Nacional, el Club Argentino de Pilotos y la Fórmula 2 Codasur. A nivel internacional, incursionó en la Fórmula 2 europea, en el Campionato Italiano Velocitá Turismo y obtuvo una victoria en la Clase A7 del Campeonato Mundial de Rally en 1988.

Debutó en 1971 compitiendo en el Turismo Carretera, categoría donde también anunció su retiro en 2005. Obtuvo su primera victoria el 29 de octubre de 1972, en la Vuelta de 25 de Mayo, la cual lo hizo ingresar al historial de ganadores del TC, como el piloto número 109 en lograr por primera vez un triunfo y repitiendo dicho honor en 46 oportunidades.

También integró los planteles de pilotos que dieron origen a las categorías Club Argentino de Pilotos, Turismo Competición 2000, Top Race y la evolución de esta última Top Race V6. En 2000, fue distinguido por la Fundación Konex con el Premio Konex de Platino como el mejor piloto de la década. Presidió la Asociación Argentina de Volantes, entidad de cuya presidencia asumió una vez anunciado su retiro.

Desde pequeño, Traverso tuvo un interés especial por las competencias automovilísticas, aunque le era muy complicado conseguir que le prestaran el auto para dar unas vueltas en el potrero, hasta que a los 15 años pudo tener su propio vehículo: un Ford A sin escape que hacía un ruido infernal y el que hasta hoy recuerdan los vecinos de la Ciudad de Ramallo.

Cursó la secundaria en el Colegio de La Salle en la Capital Federal y luego volvió a Ramallo (la ciudad de origen de sus padres) para dedicarse a la actividad agropecuaria.  Corrió su primera carrera el 31 de octubre de 1971 en la Vuelta de Pergamino, “Estaba más contento porque había ganado Copello (su ídolo) que por haber debutado en Turismo Carretera”, expresó Juan María.

Su carrera más famosa

El 3 de abril de 1988 corrió una competencia memorable en General Roca con la legendaria cupé Fuego del equipo oficial Renault preparada por Oreste Berta. Faltando cinco vueltas, Silvio Oltra, con la trompa del auto del Flaco debajo del baúl de su vehículo, alcanzó a Carlos Crocco (un rezagado) en la zona de frenaje de la horquilla, eligió la cuerda como lugar de sobrepaso. Crocco pensó que los dos iban a pasarlo por afuera y se quedó en la zona de tránsito que venía circulando. En la confusión, Traverso los pasó a los dos en la misma maniobra y tomó la delantera. Oltra se pegó entonces detrás de la Fuego del Flaco.

A los pocos minutos un conducto de aceite que se había cortado del auto de Traverso hacía que el lubricante caiga por todos lados, pasando por la rueda trasera derecha de la cupé Fuego y bañando el parabrisas del auto de Oltra. El resto se desparramaba sobre el piso y ponía la pista casi intransitable. Así fue que Traverso empezó a girar elevando sus tiempos en un segundo por vuelta mientras ponía sus manos al servicio de la proeza de llevar adelante el auto en semejantes condiciones. Medio ahogado por el humo que producía el aceite al derramarse sobre los escapes calientes, Traverso abrió la ventanilla de su lado para poder respirar mientras trataba de adivinar la pista. Sólo faltaban tres vueltas. Oltra corría pegado al Flaco pero solo por instinto, ya que entre el humo y el aceite no veía nada, y no podía encontrar un hueco para poder adelantarse. Lo único que podía hacer era esperar a que se termine el aceite y se rompa el motor de la Fuego de Traverso, y así ganar. Faltando dos vueltas, en el recuperador casi no quedaba lubricante, la presión bajaba y el motor del Flaco estaba perdiendo el rendimiento. Oltra alcanzaba al Flaco y lo topeteaba, pero este le barría la pista impidiéndole el sobrepaso. Llegando a la última vuelta,3​ comenzaron a salir lenguas de fuego debajo del auto de Traverso. Pese a todo, mantuvo su impresionante ritmo de giro.

El final fue electrizante, dramático, de película: la Fuego del Flaco en llamas ganando por centímetros al auto de Oltra, debiendo el Flaco abandonar forzosamente su vehículo a los pocos metros de cruzar la meta. La pista fue invadida por la multitud, causando que los demás pilotos no puedan completar el último giro.

Ese mismo año obtuvo su segunda corona en la categoría. En 1990 fue campeón nuevamente de la categoría y repitió la corona las tres temporadas siguientes. Su último título en el TC2000 fue en 1995, manejando un Peugeot 405.