El Ministerio de Salud de Tierra del Fuego descartó que los casos de hantavirus detectados en el crucero MV Hondius, que partió desde Ushuaia en abril, tengan origen en la provincia.
El director de Epidemiología y Salud Ambiental, Juan Petrina, sostuvo que la posibilidad de contagio local es “prácticamente nula” y recordó que el territorio fueguino no registra antecedentes de esta enfermedad.
Petrina explicó que la situación registrada a bordo debe entenderse como un hecho circunstancial vinculado al largo período de incubación del virus y no a una falla en los controles realizados en el puerto local.
“Consideramos que se trata de una situación azarosa. Le tocó a este barco partir desde Ushuaia, pero algo similar podría haber ocurrido desde cualquier puerto del mundo. Por las características de esta enfermedad, incluso si los controles se hubieran realizado de manera perfecta, el desenlace hubiese sido el mismo, porque las personas ingresaron asintomáticas”, sostuvo.
El profesional precisó que, según la información oficial remitida por organismos nacionales e internacionales, la pareja inicialmente afectada ingresó a Ushuaia la tarde del 29 de marzo, mientras que la embarcación zarpó el 1 de abril, por lo que permanecieron apenas dos días en la ciudad antes de embarcar.
En Director de Epidemiología detalló que el inicio de síntomas del primer caso fue reportado el 6 de abril, mientras que el período de incubación del hantavirus oscila entre dos y tres semanas, pudiendo extenderse hasta 45 días.
“Los tiempos no son compatibles con un contagio producido en Tierra del Fuego ni tampoco con contagios en tierra. Cuando la persona comenzó a cursar el período de transmisibilidad ya se encontraba a bordo del barco. No dan los cálculos para sostener que la infección se haya producido aquí, porque la incubación sería extremadamente corta”, afirmó.
Petrina también aclaró que no existe evidencia oficial que confirme versiones sobre supuestas actividades de riesgo realizadas por los pasajeros durante su estadía en Ushuaia.
“No pudimos corroborar ninguna de esas versiones y, aun si hubiesen ocurrido, tampoco coinciden los plazos biológicos para explicar un contagio local”, indicó.
El director de Epidemiología remarcó además que Tierra del Fuego no registra casos de hantavirus desde que la enfermedad fue incorporada al sistema nacional de notificación obligatoria, en 1996.
A este escenario se suma que la provincia de Santa Cruz, limítrofe con Tierra del Fuego, no presenta casos desde hace siete años, y las características insulares del territorio fueguino constituyen una barrera natural para el ingreso de especies reservorio del virus.





