Tras conocerse los fundamentos de la sentencia del Tribunal de Juicio en lo Criminal, en el juicio por el homicidio de Alexis Baciocchi, la abogada Sandra Arenas, quien junto a Érica Soto representó en el juicio a la familia Baciocchi como querellante; calificó el fallo como parte de “un patrón de impunidad ideológica” y sostuvo que se desestimaron pruebas relevantes durante el proceso.
La letrada también criticó la valoración de la prueba realizada por el tribunal, al señalar que se habría privilegiado el relato de la acusada por sobre elementos periciales y técnicos. En ese sentido, afirmó que la decisión “desprotege a la sociedad civil” y advirtió sobre un “precedente peligroso” en la aplicación de la ley.
Sandra Arenas señaló que “al igual que en el desgarrador caso del pequeño Ángel en Comodoro Rivadavia, donde la ceguera de un sistema fanatizado permitió que la ideología terminara con una vida inocente, hoy vemos cómo esa misma matriz se repite. En el caso Baciocchi, el Poder Judicial ha decidido canjear las pruebas acreditadas por el simple y conveniente relato de la victimaria”.
Arenas dijo que en el caso de Mancilla “denunciamos tres pilares de esta aberración procesal que desprotege a la sociedad civil. las pruebas invisibilizadas, donde es alarmante cómo el tribunal, en una maniobra de claudicación ética y miopía jurídica voluntaria, le resta credibilidad a elementos periciales objetivos que la fiscalía, por desidia o conveniencia, prefirió ignorar. También está la tiranía del relato, donde se ha llegado al extremo de validar como verdad absoluta la palabra de quien mata, despreciando la evidencia científica y los hechos técnicos que esta querella utilizó para desarticular cada mentira en sus alegatos”.
La doctora Arenas habló de una “justicia de privilegios, porque detrás de estos fallos carentes de fundamento, subyace la degradación del sistema ante los vínculos políticos. Se ha construido una armadura de impunidad para quienes responden a la agenda de turno y a los amigos políticos”.
Luego indicó que “estamos ante una justicia militante que ha decidido que hay vidas que valen menos que otras. Este fallo distorsiona la realidad bajo un falso manto de género, sentando un precedente peligroso para el Estado de Derecho. Bajo el pretexto de una Perspectiva/ideología de Género, arbitrariamente aplicada, el tribunal ha decidido omitir agravantes, donde resulta jurídicamente absurdo que, ante un asesinato probado, se omitan los agravantes por el solo hecho de que la victimaria es mujer. La ley debe ser igualitaria; la justicia no puede ser un privilegio de género”.
La doctora Arenas indicó que “también se distorsiona la verdad y los jueces han realizado un ejercicio de ingeniería retórica para dibujar una realidad paralela, omitiendo sistemáticamente los hechos expuestos con rigor por esta querella. Se priorizó el sesgo, donde no se juzgó el hecho criminal, se juzgó bajo una narrativa previa que ya había decidido la benevolencia de la pena antes de escuchar a las partes”.
Para cerrar, la abogada querellante indicó que “esta sentencia no busca la justicia, busca el cumplimiento de una agenda. Se ha sacrificado la verdad material para sostener un relato que desprotege a las verdaderas víctimas y consagra la arbitrariedad judicial. Exigimos que las instancias superiores revisen este fallo que redefine el concepto de asesinato según quién empuñe el arma. Cuando el derecho se arrodilla ante el poder político y el sesgo ideológico, lo que desaparece es la democracia misma. La justicia que no es igual para todos, simplemente no es justicia”.
Fuente: El Sureño





