Desde el Instituto Fueguino de Turismo (INFUETUR), informaron sobre la celebración del aniversario de uno de los tesoros naturales más importantes de nuestra provincia: El Parque Nacional Tierra del Fuego cumple 65 años, protegiendo sus paisajes únicos de bosques, montañas, ríos y lagos.
“Un espacio que invita a descubrir la biodiversidad fueguina, disfrutar de la naturaleza y conectar con la historia y la cultura en el Fin del Mundo”, señala la publicación del INFUETUR que, además, agradece “a quienes trabajan día a día por su conservación y a todos los visitantes que lo eligen para vivir experiencias inolvidables”.
El área protegida más austral de Argentina resguarda bosques andino-patagónicos testigos del encuentro del tramo final de la Cordillera de los Andes con el mar en el Canal de Beagle, que conecta los océanos Atlántico y Pacífico Sur.
Es un paisaje impactante formado por lagos, valles, extensas turberas y un exclusivo sitio de nuestro país en el que los bosques patagónicos llegan hasta la costa marina. En esta se destacan la Bahía Lapataia, único fiordo argentino del Canal Beagle, y la Ensenada Zaratiegui.
Los bosques del Parque están conformados principalmente por lengas, que en otoño se tiñen de rojo intenso. En sectores más húmedos se integran con el canelo y el guindo o cohiue de Magallanes, cuyas hojas no caen en invierno.
En los bordes de las turberas de musgo se desarrollan los ñires. Mamíferos como el guanaco, el huillín, y el zorro colorado fueguino viven allí.
Asociados al agua y sus costas habitan la caranca, el albatros ceja negra, el quetro, ostreros, gaviotas y macaes. En los bosques y alrededores, la cachaña, el carpintero gigante, el rayadito y el zorzal patagónico son algunas de las especies presentes.
El emblema
La caranca (Chloephaga hybrida) vive cerca de las costas de mar donde se alimenta de algas. Generalmente se la puede ver en parejas.
El macho es blanco con el pico negro y las patas amarillas. La hembra posee una zona alrededor del ojo, la porción posterior del abdomen y la cola blancos. Ventralmente muestra un barrado blanco y negro, mientras que las alas exhiben también un dibujo notable en esos colores.





