La contadora Graciela Guerra, hermana Julia Mónica Guerra, la mujer asesinada y descuartizada en Ushuaia, fue detenida por orden de la Juez de Instrucción Penal María Cristina Barrionuevo, bajo la sospecha de haber participado en el macabro hecho por el cual existe la intensa búsqueda de Guillermo Díaz Guerra, sobrino de la víctima.
Según informa Aire Libre FM, el fiscal de la causa, doctor Fernando Ballester Bidau fue el que solicitó la detención de la mujer, al analizar su testimonial y advertir que la mujer dijo haberse ausentado dos horas de la vivienda y que al llegar encontró a su hermana muerta en el baño. El cuerpo estaba totalmente mutilado. Fue seccionado en tres partes, aparentemente se habrían usado dos cuchillos tipo tramontina, para seccionarlo a la altura de la cintura, y además estaba decapitada.
Cabe señalar que la pareja de la víctima, un abogado de Ushuaia, también llamó al 101 desde la puerta de la casa. El había sido alertado por la contadora Guerra de lo sucedido y fue de inmediato a ese inmueble.
Graciela Guerra es una reconocida contadora en la ciudad y actualmente tiene 63 años. Esta mujer declaró este domingo que aproximadamente a las 8 de la mañana se fue a trabajar y que regresó cerca de las 10. Y que al ingresar a su casa se encontró con el cadáver mutilado de su hermana. Dijo que al ver ese “horroroso cuadro” volvió a salir, que dio unas vueltas en su automóvil y que regresó. Y en ese momento llamó a la Policía alertando lo sucedido. Y que después se comunicó con el abogado, pareja de la mujer muerta.
Para los investigadores, esta declaración deja muchas dudas. Además, los peritos confirmaron que en “apenas dos horas no se puede seccionar un cuerpo con uno o dos cuchillos del tipo tramontina. Eso es imposible”, le informaron a la jueza.
Un dato importante que analiza la Policía y la Justicia es una carta que escribió el hijo de la contadora, Guillermo Díaz Guerra (un sujeto que es paciente psiquiátrico), donde demostraba su odio a la “tía Julia”, porque su madre tiempo atrás le había pedido a él que dejara la casa porque allí iban a vivir las dos mujeres. Entonces este hombre se fue a vivir a una casa en calle Alem.





