La construcción de un muro en el río Grande, con escombros y residuos, incumpliendo con las presentaciones de estudios ambientales, le valieron a la Municipalidad la más grave multa que se aplica para este tipo de infracciones.
La Secretaría de Ambiente se expidió sancionando al Municipio de Río Grande con la máxima multa y exigiendo el saneamiento del sitio afectado, tal como lo indica la Ley 55 de Medio Ambiente. La medida le asesta un duro golpe a la política del intendente Gustavo Melella, en materia de cuidado del medio ambiente.
Los trabajos de restauración del ambiente afectado (río Grande), deberán ser ejecutados y financiados por la Dirección de Obras y Servicios Sanitarios de la Municipalidad de Río Grande y fiscalizados y auditados por personal especializado de la Dirección General de Recursos Hídricos de la Secretaria de Ambiente provincial.
Durante el año 2016, la Secretaría de Ambiente, Desarrollo Sostenible y Cambio Climático (SADSyCC) instruyó un sumario administrativo a la Municipalidad de Río Grande por presunta infracción a la Ley 55 por la construcción de un terraplén precario sin ningún tipo de habilitación y estudio ambiental previo.
El muro se levantó sobre el curso del río a la altura de la planta potabilizadora “El Tropezón”, próxima a la ciudad de Río Grande. Este dique fue levantado con escombros, tierra, trozos de hormigón, maderas, hierros, chapas, cubiertas viejas y residuos sólidos urbanos, generando alteraciones en las márgenes del río y una presunta contaminación.





