Este 2 de abril se realizó la séptima “Caravana de los Pueblos”, el cual se realiza para reclamar el desarme del radar de la empresa Leolabs, el cual se encuentra instalado en campos de la Estancia El Relincho. Hasta la entrada de ese lugar marcharon vecinos y Veteranos de Guerra, para colocar carteles y pancartas reclamando a las autoridades competentes que cumplan con la promesa de desalojar ese equipamiento.
La actividad coincide con el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas y tuvo su tradicional despliegue desde dos puntos emblemáticos: el Monumento del Indio en Ushuaia y el monumento a La Trucha en Río Grande. Desde allí partieron las caravanas que, tras recorrer rutas fueguinas, confluyeron en el lugar donde se emplaza el radar.
El encuentro culminó con un acto central donde se destacó el despliegue del pabellón nacional y, en un momento especialmente emotivo, la presentación de la bandera que homenajea a los 649 héroes caídos en Malvinas.
Luis Santacruz, portavoz de los organizadores de esta caravana, señaló: “Hoy marcamos un hecho inédito ante la necesidad de que nos escuchen y de visibilizar lo que está pasando en la Patagonia Argentina y en Tierra del Fuego. Fue un acto muy patriótico, de mucho sentir nacionalista, con un grupo de gente convencido de que la Patria es una sola”.

Santacruz insistió en que el funcionamiento del radar en territorio fueguino representa un riesgo en el actual contexto internacional: “Pese al paso de los años, el radar inglés sigue funcionando y, en un mundo atravesado por conflictos bélicos, sigue siendo un peligro potencial para la seguridad nacional”.
Santacruz hizo referencia a distintas presentaciones judiciales vinculadas al tema, incluyendo denuncias impulsadas por centros de veteranos de guerra y particulares, y aseguró que “hay hechos donde la propia justicia reconoció la existencia de delitos”, al mencionar la intervención de un fiscal federal en la causa.
Desde su primera edición, la caravana ha ido sumando participación y visibilidad. Según los organizadores, lo que comenzó como una manifestación reducida se transformó en un espacio de encuentro que busca fortalecer el sentimiento nacional y visibilizar el rechazo al funcionamiento del radar en territorio fueguino.
La Séptima Caravana de los Pueblos volvió así a consolidarse como una expresión social que combina memoria, identidad y reclamo soberano, en una fecha profundamente arraigada en la historia argentina.





