Catalina Raipane Paredes se declaró inocente en el juicio oral que se le sigue por la muerte de su pareja, José Benito Llancapani, en un hecho que sucedió el pasado 4 de julio de 2021 y que recién ahora, cuatro años después, es llevado a un proceso de juicio oral y público.
La mujer está procesada por el delito de homicidio agravado por el vínculo y, a pesar de la gravedad del mismo, fue beneficiada con la excarcelación, por lo que estuvo durante todos estos años en libertad.
La acusación del caso está a cargo de la doctora Guadalupe Martire, Fiscal Especializada en Violencia de Género e Intrafamiliar y Asistencia a las Víctimas. Al inicio de la audiencia de este martes, dio lectura del requerimiento de elevación a juicio.
Tras formalizada la acusación, el Tribunal dio la oportunidad a Catalina Raipane Paredes de prestar declaración indagatoria, a lo cual accedió, para brindar su versión de los hechos, en la que negó haber asesinado a su pareja y afirmó que lo encontró ahorcado en el hall de la casa que compartían.
Asimismo, la mujer evidenció la existencia de una relación de violencia y expuso que su pareja consumía drogas.
Seguidamente, el Tribunal inició la ronda de testimoniales que en primer incluyó la presencia de los peritos forenses del Poder Judicial, Eric Manrique, Inés Aparici y Adriana Visens, junto a un perito de la defensa.
Además, prestaron declaración la asistente social Gabriela Ortiz (jubilada), la psicóloga Marina Zamar y el médico Horacio Artieda, peritos del Poder Judicial, quienes realizaron la autopsia psicológica.
El Tribunal pasó a un cuarto intermedio, hasta este miércoles, para continuar con la ronda de testigos.
Cabe señalar que la acusada es asistida en su defensa por el Defensor ante el Superior Tribunal de Justicia, Jesús Gonzalez Saber y la Defensora Pública, María Eugenia Díaz.
Antecedentes del hecho
El día 4 de julio de 2021 siendo las 12:43 horas solicitaron la presencia policial en la vivienda ubicada en Puerto Español 1729 de la ciudad de Ushuaia. Los policías que acudieron al llamado y se entrevistaron con Catalina Raipane Paredes, de 26 años. La misma informó que al levantarse se dirigió al hall del departamento dónde encontró a su pareja José Benito Llancapani, también de 26 años, el cual se encontraba con una soga al cuello, a lo cual inmediatamente procedió a cortarla con un cuchillo para posteriormente trasladarlo al sector del comedor.
La mujer le manifestó a los policías que la noche anterior Llancapani le había manifestado: “No quiero seguir viviendo… no puedo seguir así”. Según la mujer su pareja estaba pasando un momento difícil debido a que sus progenitores que residen en Chile en ningún momento le brindaron la contención emocional que necesitaba y que consideraba que estaba distanciado de su familia.
Pero tras una ardua investigación policial y Judicial se determinó que el hombre no se había quitado la vida sino que había sido Catalina Raipane Paredes quién lo asesinó.
Tal es así que el informe del perito forense determinó que la muerte fue producida por asfixia mecánica por compresión externa por ahorcadura, la que ocasiona una compresión de las estructuras vasculares y obstrucción del pasaje de aire por vía aérea. Todos estos mecanismos solos o en conjunto, provocan una encefalopatía hipoxia-anoxia.
Pero además se comprobó que el occiso presentaba un golpe en la cabeza el cual podría haber sido dado por un elemento romo qué generó un efecto anestésico el cual habría sido propinado por la victimaria de contextura física menor.